Cómo me convertí en profesora de Yoga y consultora de Ayurveda

«Todo lo que hacemos está impregnado por la energía con que lo hacemos…. A todos nos ha sido asignado un sector de jardín, un rincón del universo que nos corresponde transformar… Cada situación en la que nos encontramos es una oportunidad… para enseñar el amor en vez del miedo… En cualquier sistema de energía del que formamos parte, nuestro trabajo es sanarlo, purificar las formas del pensamiento.  En realidad nunca hay una circunstancia que necesite cambiar: somos nosotros quienes necesitamos cambiar…» Marianne Williamson.

«Compartir nuestros dones es lo que nos hace felices… Nuestros logros no provienen de lo que hacemos sino de quienes somos.» Marianne Williamson.

«No puedes vivir un solo día sin causar una influencia en el mundo que te rodea. Lo que haces crea un cambio y sólo tú puedes decidir qué tipo de cambio quieres crear.Gane Goodall.

Ayurveda y Yoga

Rusa de origen, me trasladé a España en 2000 con 23 años, poco después de terminar mi carrera universitaria en Moscú. Siempre fui curiosa por naturaleza y me gustaba profundizar en todo, buscando la causa de todos los procesos.

En este camino de autodescubrimiento, que me llevó a cambiar de país, aventurarme en varios oficios, obtener diferentes titulaciones, superar muchos traumas y conflictos, he tenido la bendición de hallar el Yoga y el Ayurveda como mis acompañantes y mis mejores consejeros.  

El yoga irrumpió en mi vida después de una intervención oftalmológica. Los médicos me prohibieron todas las actividades físicas de riesgo y alto impacto, que me atraían poderosamente en aquella época de vida apasionada, pero sin mucho equilibrio. Recuerdo haber preguntado al doctor con cierto escepticismo: “¿Qué puedo practicar entonces? ¿Yoga?”. Así fue como empecé mi práctica personal de yoga en 2002 en Madrid, siguiendo las enseñanzas del maestro B.S.K. Iyengar.

formación ayurveda canarias

Después de los dos primeros años de sacrificios y soledad que conlleva la condición de inmigrante, muchos estudios y trabajo duro, llegó la época de logros y éxitos materiales. Tuve una trayectoria profesional muy larga y exitosa, pero siempre faltaba algo. Cuando mejor me hallaba económicamente, fue cuando comprendí que la felicidad no se consigue a través de las ganancias externas.

A lo largo de mis primeros 13 años de  práctica de Yoga, la sabiduría védica hizo su trabajo silencioso pero revolucionario, día a día, en mi cuerpo y mi mente, provocando un cambio de conciencia, el cual me llevó a entender que la libertad que tanto ansiaba, no estaba en el exterior.

Decidí dejar la multinacional para la que trabajaba y cambiar mi vida acomodada en una gran ciudad por una mochila de aprendiz.

Aún en Madrid, cursé los estudios de Terapia Transpersonal, iniciándome en técnicas de respiración holoscópica, constelaciones familiares y asistí a mis primeros retiros de meditación.

Me hice fotógrafa y viajera. Lo disfruté, me fue bien y sobre todo, aprendí mucho. Descubrí otros estilos de Yoga, tuve mis primeros acercamientos a la ciencia milenaria del Ayurveda. Mis ansias de profundizar sobre ello, me llevaron al sudeste asiático y ¡cómo no!, finalmente a la India.

consulta ayurveda canarias

A lo largo de mis primeros 15 años de practica de yoga nunca me planteé dedicarme a ello. Simplemente quería profundizar, conocer “las herramientas” para alcanzar una vida equilibrada.

En 2017, tras desplazarme a La India, hice una “inmersión” en una clínica ayurvédica, iniciándome con médicos ayurvédicos (vaidya) de sexta generación y practicando el tratamiento de Panchakarma. Realicé mis estudios intensivos, obteniendo la certificación: “La ciencia de Ayurveda y la terapia de Panchakarma”, certificado por la Uttaranchal University.

La India fue un viaje hacía el interior, por muy tópico que suene eso. Iba con la idea de profundizar en mi práctica y estudiar Yoga y Ayurveda “para mi y mi familia”, y una vez allí, me vino el insight: todas estas riquezas son para compartirlas y no para guardármelas para el uso privado. La libertad viene de dentro y la conciencia es la clave de todo. 

Aún así, toda esta larga trayectoria profesional, todo este aprendizaje, fue necesario para educar a mi mente inquieta. Hoy en día no quiero ponerme ninguna etiqueta. La libertad que tanto buscaba, la terminé encontrando en un lugar sin fronteras, hacía adentro y más allá.

ayurveda canarias

A pesar de todas estas carreras, experiencias profesionales y títulos, que aún hacen cosquillas a mi ego, sé, que mis mayores logros a lo largo de todos estos años han sido muy diferentes. Vencer el miedo, atreverme a conocer y aceptar mi verdadera naturaleza, liberarme de las imposiciones externas y los juicios, superar y perdonar el maltrato y hacerlo desde el amor, perdonar cosas impensables, perdonarme a mi misma por ser imperfecta. Aceptar. Aprender a confiar. Soltar el doloroso pasado, dejar de culparme y sacar estas fuerzas una y otra vez, para amar, y volver a amar, tras cada malentendido, cada tropiezo, cada error. Mantener mi corazón abierto y día a día y tratar que no se apague esta fe, esta luz, esta sonrisa, que nace desde el alma.

Gracias al Yoga y Ayurveda por cambiar mi vida, por enseñarme el camino hacia la luz, el equilibrio y la felicidad. Y aunque aún queda mucho trabajo por hacer y muchas cosas que aprender, me siento feliz y afortunada por, como decían en el Himalaya, “haber recibido la llamada del Yoga y Ayurveda” en su día y saber atenderla. Y hasta hoy.

Todo esto y más, todos los secretos de cómo seguir enfocando en la belleza y encontrar el amor en el corazón, cuando parece que la vida se cae a pedazos, todo eso se llama Yoga. Encontrar un equilibrio físico y mental, balanceando entre las prioridades de la vida siempre cambiante, eso es Ayurveda. Y ahora me siento preparada para compartirlo. 

Namaste. (Y gracias por llegar hasta aquí.)

clase yoga canarias
Cerrar menú